Las personas que nos seguís desde hace tiempo, sabéis que la decisión de irnos a los Pirineos a vivir no fue fácil.

Sentíamos que queríamos un cambio de vida, buscábamos aventuras en un lugar muy distinto al que siempre habíamos vivido. Jamás nos planteamos que fuera definitivo, pero tampoco que fuera temporal….. Simplemente lo hicimos sin más.

Tuvimos la suerte de vivir durante casi 4 años una gran aventura entre montañas, papi encontró trabajo rápidamente, nos convertimos en familia numerosa, Tai llegó a nuestras vidas…. e innumerables experiencias que han llenado nuestro saquito de recuerdos. Recuerdos que no olvidaremos jamás…….

No todo ha sido bueno, también nos llevamos malos momentos, experiencias algo desagradables y aventuras no tan divertidas como encontrarnos aislados y necesitar que un equipo de rescate venga a por Julen por no poder respirar bien….. ¡en fin!  Nos llevamos un poco de todo, pero sobretodo nos llevamos personas y lugares del que ha sido  nuestro pedacito de mundo que perduraran en el corazón. Formamos una gran tribu que sigue acompañandonos y seguirá haciéndolo por mucho tiempo, ¡Eso espero!

Pero, ¿cómo de repente decidimos volver a casa?

No puedo deciros el día exacto ni el momento en el que sentimos las ganas de volver, fueron varios instantes al estar aquí que se me encogía la tripa, en varias ocasiones lxs Pekes lloraban al volver preguntando porqué no vivían más cerca de su familia, echar de menos a nuestra gente, anhelar los desayunos eternos con mis amigas,  tener cerca a mi hermana, sentir el olor a mar a diario….

Hablando con papi le expliqué mis inquietudes, sentía que la aventura llegaba a su fin, sentía que él ya no disfrutaba de su trabajo porqué le privaba demasiado tiempo para compartir con sus hijxs y conmigo. Sentía que, a pesar de haber logrado un trabajo que me encantaba,  existió otro que  mi cuerpo y alma enfermera reclamaba hacía tiempo.

No fue un motivo, no hay un por qué, solo hay un «sentíamos» que la aventura llegaba a su fin. Fue cuando decidimos llamar a nuestros trabajos de antes, entonces  ambos recibimos buenas ofertas que nos ponían, aún más,  fácil volver a casa. Nos dimos cuenta de que había llegado el momento…..

¿ Qué opinaban los Pekes?

Cuando hablamos con ellxs fue tan fácil y lo que creíamos que podía ser un drama,  fue una lección que jamás podremos olvidar. Ese poder de aceptación de nuevos retos, esa entereza al comprender que empezaban en nuevos colegios con nuevos amigos pero era algo bueno y positivo.

Cuando Unai me dijo.» ¿sabes que mami? ahora tendré mis amigos de la montaña y mis amigos del mar, ahora tendré más amigos y amigas y eso es bueno…» No puedo recordar sus palabras sin que aparezca un nudo en mi garganta, automáticamente lo abracé arranque a llorar y le dije que era más grande de lo que se creía, que tenía ese poder de hacerme sentir bien cuando el miedo corría por mis venas.

Miedo a equivocarme, miedo hacer pasar a mis pekeños un nuevo cambio que quizá no les gustara…. Quizá miedo no sea la palabra, quizá debería decir vértigo.

Todo fluyó y nos dimos cuenta de que el universo nos estaba enviando un mensaje claro y conciso. ¿Quienes somos nosotros para llevar la contraria al universo?

¿ Y ahora qué?

Aquí estamos los 5 juntos empezando una nueva aventura, ahora junto al mar. Volvemos a casa con muchas lecciones aprendidas y siendo personas muy distintas a las que éramos antes de partir. Con nuestra esencia que siempre será nuestra y cogidos de la mano para seguir caminando. No importa el destino, no importa cual sea el pedacito de mundo que nos acoja, lo importante es seguir creciendo y aprendiendo a la vez.

 

Comentarios ( 2 )

  • Loli

    Todos los cambios son difíciles y salir de nuestra pequeña zona de confort, aunque está ya nos está haciendo daño, no es fácil. Hay que ser muy muy valiente y sobre todo hacerlo juntos, como lo habéis hecho y decision de todos.
    A seguir!!!!

    • acceso_laura

      Muchísimas gracias por tu mensaje.
      No nos sentimos valientes, solo supervivientes intentando ser felices juntxs allí donde vamos….

      Un abrazote

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